Si he de decir la verdad he de reconocer que en época de exámenes me encargo considerablemente menos de las cosas de casa, cocino menos, limpio menos y vagueo menos, pero con tanto cambio de clima de una semana a la otra, ésta semana tuve que recurrir hacer la típica limpieza de primavera que viene cayendo en todas las casas cada que se acerca vertiginosamente el 40 de mayo.
Como hoy libraba me decidí como no, a hacer un poco de limpia pre-veraniega, no fuera que me cogieran los calores con el edredón puesto, y ahí me encontraba esta mañana cuando empiezo a ver cosas "descolocadas en mi casa", cosas de esas que tú no recuerdas haber comprado, o que no sabes si venían con el piso o que se han ido mutando de los millones de bolsos que compulsivamente compro cada que puedo permitírmelo.
Bueno, el caso es que por casa hay: un suéter por allí, dos libros por allá, comida rarita esa que no me gusta, media botella del licorcito azul listerine que detesto, otra media de whisky que jamás he bebido, unos calcetines ahí arrinconados con los míos, un CD de unos que ni de coña sonarían en mi casa por mi voluntad, un cepillo de dientes y unas camisetas, honestamente sólo era consciente de las camisetas duermo con ellas y me encanta, pero todo lo demás ha supuesto una enorme sorpresa; después de analizarlo me he dado cuenta: me quieren colonizar!!!
¿ Sabéis que cuando empezamos a quedarnos en casas ajenas (léase: la casa del chico) vamos llevando todo encima?, por lo menos en mi caso es así, en mi bolso hay lo suficiente como para aguantar unos 8 días de hecatombe mundial, en mi bolso hay: cepillo de dientes, cremas varias en tamaño mini, apósitos, banditas, pastillas para dolores varios, un kit de limpieza completo, peine, boli, agenda, libro, dos tipos de gafas, llaves, una navajita suiza mini, dinero aunque lo que menos, maquillaje, móvil, mp5 y sus correspondientes cargadores, abanico, guantes, paraguas, usb, chiclets, toallitas húmedas, tampax, salva slips, pinzas para el pelo, agua, calcetines si llevo sandalias porque en el curro hay que ponerse otros zapatos y... bragas.
Las bragas no van siempre, pero si que van de vez en cuando!!
Evidentemente yo también tanteo el terreno y voy dejando cosas ahí al azar, para intentar hacer mi bolso un poco más pequeño, si me las regresan puedo agradecerlo, pero si no me las regresan pregunto directamente si no les importa dejarme un cajón o si puedo dejar algunas cosas para no parecer Mary Poppins cada que voy a su casa, en dos ocasiones he preguntado y en dos ocasiones me han dicho que si, asi que mis estadísticas no son malas, pero haber encontrado tal cantidad de cosas sin que me hubieran preguntado me dejó un poco en shock, no me molesta que estén aquí, honestamente hasta me gusta, pero me choca un poco que no me lo preguntaran máxime cuando yo tengo una cajonera entera en su casa, y si que le pregunté si podía irme dejando cosas allí, asumo entonces que habrá dicho: si ella me coloniza pues yo también, pero he de reconocer que me ha chocado a la par que me ha alegrado, la verdad es que saber que considera mi casa como la suya me alegra un poco el corazón, pero me siento vulnerada no sé llamadme rarita si queréis.
Todas estas cosas son de mi alma gemela de quien os he hablado en éste post de quien ayer nuevamente me volvieron a preguntar por qué no me casaba de una buena vez, así que de nuevo lo diré: porque no quiero a ver si os termináis de enterar que la pregunta se está volviendo un poco repetitiva, aunque podría hacerme una camiseta y así mato dos pájaros de un sólo tiro (divago, divago).
El asunto es éste: que vamos cargando con un montón de cosas encima, en mi caso literalmente cargo con ellas, las llevo en el bolso, pero en otros casos las llevamos en el corazón, las mías se descargan al llegar a casa, pero para las otras tendríamos que hacer mudanza emocional y me da la impresión que muchas veces no estamos preparados, yo prefiero seguir cargando un montón de cosas hasta que encuentre mi hogar en el corazón de otro, hasta que me sienta preparada para dejar que otro encuentre su hogar en mi corazón aunque cada quien siga viviendo en su casa, honestamente creo que me costará mucho volver a confiar ciegamente en alguien, volver a abrir corazón, alma, mente y cuerpo a otro, llevo años entregando 3 de 4 y no es justo, hace muchos años se llevaron mi capacidad de amar con el alma y ya va siendo hora que me la devuelvan, porque todos los que han pasado después han pagado por un dolor que era sólo mio, llevo años comparando a los demás con mi primer amor y creo que ya es hora de soltar la carga emocional que he venido llevando durante tanto tiempo.
Creo que voy a permitir que me colonicen y a empezar a colonizar a otro, si se puede...
Ah, he decidido en lugar de recomendaros una canción cada viernes, como había dicho algún día, mejor os pondré una que me parezca se aplique a lo que escribo, vamos a ver que tal nos va...


